Dicen por ahí que las mujeres llevamos por naturaleza la habilidad de competir entre nuestro mismo género y criticar… yo no lo creo así, bueno… un poco, digamos que se nos hace fácil jeje y la maternidad no es un tema que salga bien librado de críticas y competencias, una no lo nota hasta que se convierte en madre. Desde el momento en que decides si tu bebé nacerá por cesárea o parto empiezan las comparaciones... y qué tal los: “uuuuh mi trabajo de parto fue de 40 minutos y salió rapídismo” ajá, o “yo a los 15 días de parir ya andaba en tacones y en la calle”… y así siguen las comparaciones de qué bebé gatea más rápido, el mío pesó tanto… y hasta en cómo decides criar a tus hijos. La verdad es que hasta yo que siempre apoyo a la libre crianza y el empoderamiento de la mujer en su maternidad, en algunos momentos he caído en estos juegos y por supuesto que he sido víctima de ellos también. Y qué mal que se siente cuando te preguntan “todavía le das leche ...